Nutrición

Local y ecológico versus todo lo demás

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Si,  así está el patio. En mi modesta opinión creo que si queremos no sólo comer por comer si no nutrirnos de una manera adecuada, no hay mas opciones que consumir productos no sólo que sean ecológicos, si no también que sean locales, es decir,  que provengan de la zona en la que vivimos, allá donde sea. Esta bien, no hace falta ser radicales, se pueden hacer excepciones. Yo también las hago de forma puntual. Pero lo que tienen las excepciones es que son excepcionales, es decir, solo ocurren muy de vez en cuando. Así que aquí me refiero a lo que hacemos de forma habitual, que es lo que tiene peso en nuestra vida.

Local y ecológico está claro, pero ¿qué significa todo lo demás? En realidad con todo lo demás me refiero a la agricultura convencional. [Yo personalizo mi escrito a la agricultura porque los productos animales están fuera de mi dieta, pero todo lo dicho puede hacerse extensivo a cualquier producto]. Ahora bien, he de puntualizar que a mi esta palabra “convencional” me parece algo absurda. Porque a decir verdad, ¿qué es convencional y qué es ecológico? En realidad ecológico es volver a lo natural, a lo que el ser humano ha hecho durante miles de años hasta mitad del siglo XX, con la Revolución Verde y la explosión del uso de productos químicos. Nuestros bisabuelos de aquella época solo conocían la agricultura ecológica, que para ellos era lo convencional. En fin, un lío, pero en este post me ceñiré a ecológico y convencional en los estándares que tod@s conocemos en pleno siglo XXI.

Parece que los términos “healthy”, saludable, “fit”, en forma, etc están de moda. Yo no soy demasiado de modas pero reconozco que esta me encanta, y espero que sea una moda que ha llegado para quedarse. Y si, es cierto, afortunadamente cada vez hay más gente concienciada que demanda productos ecológicos y eso es estupendo porque hace que los precios bajen. El número de tiendas que ofrecen productos ecológicos es cada vez mayor y todos los supermercados se han subido al carro, señal de que el tema mueve dinero y de que cada vez hay mas consumidores que demandan calidad.

Por otra parte tenemos el tema de producto local. No hace tantos años que los productos que consumíamos eran prácticamente en su totalidad locales, sobretodo en el caso de frutas y verduras. Podemos ampliar el término local a nuestra región o incluso a país. Me refiero al hecho de que no era en absoluto común poder comprar tomates en enero, naranjas en agosto o fresas todo el año (totalmente insípidas, por cierto). Ahora hay de todo y todo el año, hasta el punto de que la gente ya ni sabe a qué temporada pertenece cada producto. Esto se soluciona comprando producto local, que se adapta al clima de la zona y que, por tanto, siempre es de temporada. Con ello nos aseguramos que es cercano, fresco y con mucha probabilidad mas sabroso. Muchas veces este producto es incluso mas caro que el que viene de lugares que están a cientos/miles de kilómetros. Y nos preguntaremos, ¿cómo es esto posible? Quizás tiene que ver con que en esos lugares se pagan sueldos irrisorios a los agricultores o con que son grandes multinacionales con maquinaria y mucho producto químico que ni siquiera necesitan mucha mano de obra humana, lo cual abarata los precios. Es verdad que en esto también hay cada vez gente mas concienciada que apuesta por apoyar el consumo local, pero seguimos siendo los menos.

A pesar de estos pequeños brotes verdes que se van viendo en el consumo, la realidad es que todavía hay una gran parte de la población (la mayoría a decir verdad) que siguen eligiendo comprar productos “convencionales” en el supermercado o en la tienda de al lado de casa, que muchas veces oferta lo mismo que en el supermercado, por desgracia. Indagando en el porqué, parece ser que hay una parte que no consume este tipo de productos porque no cree en las bondades saludables de los mismos mientras que, la casi totalidad, suele argumentar que son mucho mas caros y que por eso no los compran.

Vale, aceptamos que es cierto que el precio que el consumidor paga es algo mas elevado por un producto ecológico que por uno convencional. Pero, ¿cual es el precio real que pagamos por un producto ecológico y por uno convencional? Es decir, ¿que ventajas y beneficios nos reporta el consumo de este tipo de productos ecológicos? Porque al final hay muchas otras ventajas y está claro (o al menos para mi si está claro) que no todo es dinero en la vida. Así que, vamos a ver qué ventajas nos reporta el hecho de consumir producto ecológico y local versus todo lo demás. Y aquí recalco que yo no solo hablo de producto ecológico, si no que hablo también de producto local y, por tanto, de temporada.

VALOR NUTRICIONAL Y PALATAL

  • En este punto hay controversia en la comunidad científica. Por un lado hay publicaciones que muestran como los productos ecológicos son mas nutritivos que los convencionales mientras que por otro muestran que no hay diferencias. Yo me quedo con quienes argumentan que sí son mas nutritivos ya que la razón que argumentan me convence: al haber menos químicos en el ambiente y gracias a los sistemas de cultivo menos agresivos, el estado de salud del suelo es mejor y conserva mas nutrientes, que van a parar a la comida. En realidad esto no es tan disparatado teniendo en cuenta que los suelos agrícolas convencionales están actualmente bastantes yermos, agotados y escasos de nutrientes.
  • Vale, incluso aceptando que ecológico y convencional tengan los mismos nutrientes, ¿qué pasa con lo local? No podemos comparar una manzana recogida hace un par de días con otra que recogieron hace 6 meses y lleva todo ese tiempo en una cámara esperando a llegar al mercado. Nunca van a tener los mismos nutrientes y ello se debe a que el valor nutricional de frutas y verduras empieza a caer desde el momento de la cosecha.
  • Unido con lo anterior, el producto local se cosecha y a los pocos días es consumido, cosa que no sucede en el producto convencional. Este es uno de los problemas que hace que las frutas y verduras del supermercado en muchas ocasiones no sepan a nada: han sido cosechadas antes de llegar a su punto de madurez adecuado para que aguanten todo el proceso y tiempo que les viene después. Al no terminar de madurar como deben, es muy raro que tengan el sabor original, no así el color y el brillo, que se consigue con más productos químicos añadidos. ¿Nunca os habéis planteado como una fruta que luce tan bonita está tan absolutamente sosa? Pues eso.
  • Otro de los motivos para plantearse cual es el valor nutricional de estos productos es: si han sido cosechados hace meses o semanas (antes del momento de maduración natural), les han bañado en químicos para que aguanten tiempo de viaje, de reparto y de estar en las estanterías del supermercado, les han adornado de químicos para que parezcan frescos y recogidos de ayer (pero aún así llevan vete tú a saber cuánto cosechados)….¡¡¡que alguien me explique cuál es el valor nutricional de ese ser!!!
  • En el caso de productos ecológicos, el uso de todos esos químicos para preservar los vegetales no está permitido, con lo cual nos aseguramos que lo que consumimos es fresco y recogido hace poco, motivo por el que suelen durar menos tiempo frescos en casa. No así con lo local, que tan pronto es recogido y debido a la cercanía entre el punto de producción y el de venta, está disponible para el consumidor y por tanto dura mucho tiempo fresco en la nevera. Y si no, ¿qué pasa cuándo alguien os regala algo de su huerta que recogió ayer? ¿A que os dura semanas en la nevera y en buen estado?

VALOR MEDIOAMBIENTAL

  • Cuándo consumimos productos ecológicos y locales contribuimos al cuidado del medio ambiente, ya que usamos productos mas respetuosos con la naturaleza. Con nuestra decisión como consumidores evitamos la contaminación con productos químicos del suelo, de las aguas superficiales y de las aguas subterráneas, simplemente por el hecho de que esos productos no se usan en agricultura ecológica.
  • Ayudamos a preservar los ecosistemas y la fauna local ya que no se usan químicos que maten todo lo que suponga una molestia para el cultivo (y tristemente lo que no lo supone también). Yo recuerdo cuándo era niña que llovía y en las huertas y caminos de detrás de casa había toneladas de caracoles. Ahora no sale prácticamente ni uno, y no es por la urbanización en este caso, porque los campos y huertas siguen estando allí, exactamente igual. Simplemente la contaminación del suelo y del agua han acabado con ellos.
  • Conservamos la biodiversidad. En agricultura convencional suele producirse en forma de monocultivo, lo cual no deja margen a más vida, en cambio en ecológico se promueve el uso de márgenes con plantas reservorio que ayuden a sobrevivir a la fauna útil (depredadores y parasitodies de plagas). Es decir, en ecológico se busca mantener un equilibrio natural mientras que en convencional el equilibrio se consigue a golpe de insecticida, fungicida, fertilizante, conservantes y quien sabe qué mas.
  • Contribuimos a disminuir la erosión y pérdida de suelo: en agricultura ecológica se mantiene parte de la vegetación en el campo, no se busca eliminar absolutamente todo lo que crezca que no sea cultivo, y por tanto se evita la erosión por el viento y la lluvia de la capa superficial de la tierra.
  • Además cuándo consumimos producto local ayudamos a la disminución de la huella de carbono ya que el transporte involucrado es muchísimo menor en muchos casos y prácticamente nulo en otros. De esta manera ayudamos a disminuir las emisiones de gases efecto invernadero y por tanto la destrucción de la capa de ozono y el ya popular calentamiento global y cambio climático.

Borraja e insectos

VALOR VITAL Y DE SALUD

  • Un producto convencional ha sido regado con fertilizantes, insecticidas y pesticidas mientras estaban creciendo en el campo, después fungicidas que ayuden a conservarlos durante el proceso de almacenamiento y, dependiendo del producto, se les añaden hormonas que ralenticen el proceso de maduración durante el almacenado para conservarlo o en ocasiones también se les añaden ceras para que brillen y luzcan bien en las estanterías dónde se venden. ¿Qué efectos tiene todo esto en el cuerpo humano? Poco se sabe pero ¿y del largo plazo? No se sabe nada. Es decir, ¿qué nos estamos metiendo al cuerpo¿ O, peor aún, ¿qué se les está metiendo al cuerpo de nuestros niños? El caso de los niños es más complicado todavía, ya que el consumo de estos productos llenos de químicos puede ser incluso peor puesto que son mucho mas vulnerables.
  • Aquí hago un pequeña mención al caso de productos animales donde es incluso peor ya que se añaden también hormonas de crecimiento y medicamentos mientras están vivos y una vez muertos se les añaden conservantes o colorantes que hacen que el producto luzca mas “saludable”.
  • En este contexto de salud no puedo dejar de pensar en frases como “lo barato sale caro” o “pan para hoy y hambre para mañana”.

VALOR SOCIAL

  • Cuándo consumimos un producto local estamos favoreciendo el desarrollo de la comunidad donde vivimos, lo cual ayuda a la dinamización de las comunidades locales, se crean redes de contacto y se mejora la comunicación entre vecinos. En mi caso particular, ya he trabado una cierta amistad con mi agricultor, que lleva varios años trayéndome a casa mi cesta de verduras.
  • Contribuimos a dinamizar las áreas rurales, ayudando a los pequeños productores a que lleven una vida digna y puedan quedarse en esas zonas rurales. Aportamos por tanto a que la vida en esas áreas rurales continúe y evitamos así el despoblamiento.
  • A efectos mas prácticos, estamos dejando el dinero en el lugar dónde vivimos, con lo cual ayudamos a mover la economía local, ayudando a nuestr@s vecin@s nos ayudamos también a nosotr@s mism@s.

Para mi, toda esta serie de argumentos ya son más que suficientes, pero vale, pensemos en lo que parece más importante para el ser humano: hablemos de la pasta. En la tabla siguiente muestro una comparativa de precios entre comprar local y ecológico o convencional. Hay una ejemplo de Agosto de 2017 y otro de Enero de 2018, mostrando los precios que yo pagué a mi agricultor (que me trae la cesta de verduras a casa) y otra con el precio que en ese momento hubiera pagado en el supermercado de mi barrio.

Compra agosto 2017

Compra Enero 2018

Producto

Local y ecológico

Convencional

Local y ecológico

Convencional

Calabacin

0,85

0,30

Acelga

1,85

1,30

Calabaza

2,40

1,60

Aguacate

1,15

1,00

Cebolla seca

2,20

1,80

Apio

1,70

1,20

Cilantro

0,95

0,80

Boniato

1,35

1,00

Jengibre

0,95

0,90

Brócoli

1,95

1,00

Melón

1,75

0,65

Calabaza

2,40

1,30

Nectarina

2,25

0,70

Cebolla seca

1,20

0,60

Col lombarda

1,20

0,70

Granda

1,90

1,30

Pepino

1,75

0,60

Jengibre

0,90

0,90

Puerro

0,85

0,65

Mandarina

1,15

0,80

Zanahoria

1,60

0,35

Manzana

2,50

0,80

Uva blanca

2,45

1,10

Pak choi

1,10

0,60

20,10

10,75

Puerro

1,00

0,65

9.35

Zanahoria

1,35

0,40

Coliflor

1,90

1,30

23,40

14,15

9,25

Si vemos la diferencia observamos que en la compra de agosto me hubiera ahorrado 9.35 euros mientras que en la de enero hubieran sido 9.25 euros. Teniendo en cuenta que cada una de estas compras me dura unas 2-3 semanas, podemos hacer una media de que, cada 5 semanas, mi compra de verduras ecológica y local es 18.5 euros mas cara que si fuera convencional. Teniendo en cuenta que me la traen a casa y me reporta todos los beneficios arriba explicados, yo creo que compensa. A mi me compensa con creces. Este es un ejemplo particular y, obviamente, no puede hacerse extensivo a cada casa o núcleo familiar, pero yo presento un caso concreto, el mío.

Resumiendo: es cierto que comprar ecológico y local es ligeramente mas caro que ir al supermercado del barrio y llenar el carro, pero, ¿en serio necesitamos ahorrarnos esa cantidad? ¿acaso no es importante lo que ponemos en nuestro cuerpo? ¿lo que contribuimos al cuidado del planeta? ¿lo que contribuimos en nuestra comunidad? A lo mejor compensa comprarse una camiseta menos o alguna cerveza menos o en no comprar alguna cosa que con mucha probabilidad no necesitamos. Quizás es el momento de empezar a invertir en curar nuestra salud, en cuidar nuestro planeta, en ser solidarios con nuestra comunidad. Quizás el momento es ahora.

Si crees que el dinero es más importante que el medio ambiente trata de aguantar tu respiración mientras cuentas tu dinero” -Professor Guy McPherson-

2 thoughts on “Local y ecológico versus todo lo demás

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